
-El chofer que se convirtio en cantor-
Era el tipo ideal para la banda. Lo fue también después de muerto. Bon Scott llegó a AC/DC con una carrera ya hecha- no demasiado promisoria- y 28 años vividos en forma muy intensa. En Melbourne tenía fama de lumpen: más de veinte caídas en la seccional de su barrio por causas diversas (ebriedad, escándalos en la vía pública y consumo de drogas) y un breve paso por un reformatorio juvenil. más allá de esa imagen, su paso por diversas bandas lo acercaba más al pop que al rock duro. Con The Valentines sólo logró centimetraje en los diarios locales tras convertirse en la primera agrupación australiana en haber sido arrestada por posesión de drogas. Entre el 70 y el 73 Bon formó parte de Fraternity (paradojas de la vida: en una de sus giras tocaron como teloneros de Geordie, la banda donde cantaba Brian Johnson, su futuro reemplazante). No le fue bien. Tampoco tuvo suerte son su siguiente proyecto The Mount Lofty Rangers.
Resignado a su mala estrella, consiguió trabajo como chofer de una incipiente banda de chicos bastante más jovenes que él. AC/DC. Sus buenas performances (en cuanto a juergas, mujeres y consumo de alcohol) en la vida rutera le hicieron ganar la confianza de los hermanos Young, que primero lo dejaron tocar la batería en reuniones de amigos y poco más tarde se resignaron a que también arriba de los escenarios se convirtiera en protagonista. Se ganó de prepo su condición de frontman, oficializando a los gritos, en pleno show, la despedida de Dave Evans, el anterior cantante.
Era el más showman de los rockers, lejos de la estampa que se imponía en la época. Risueñamente perverso, sus letras de salvajismo sexual casi siempre llegaban al público tamizadas por un humor escatológico.
El mito fue construído sobre una base firme. Bon se murió cuando atravesaba su mejor momento artístico. Después de Highway to Hell ganó cada vez más terreno la idea de que AC/DC era la mejor banda de hard rock del mundo. En febrero de 1980 había viajado a Londres junto con sus compañeros, para darle forma a nuevas canciones que integrarían el futuro disco de la banda. Después de una noche de borrachera, volvía a su casa en auto con su Alistair Kinnear, que manejaba. Como su amigo no pudo despertarlo de tan pasado que estaba, lo dejó durmiendo dentro del auto. Quince horas despùés lo encontró muerto. Dicen que se ahogó en su propio vómito de whisky, pero la secuencia cronológica nunca se aclaró.
Pocas semanas después, aquellos esbozos de canciones, más otros temas, otro cantante y letras adaptadas a la nueva situación construyeron el disco más famoso de la banda, dedicado a su memoria. De algún modo, Back in Black tambíen le pertenece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario